Carbón activado, ¿realmente tan bueno como dicen?

Hola a todos, esta semana queremos hablaros sobre un producto que en el último año se ha unido al mundo de los «superalimentos» y de los productos «detox». Usado en muchas recetas de cocina vegana y vegetariana como ingrediente para dar un toque de color diferente y llenar tu plato de «propiedades detox» y de «sabor». ¿Qué hay de cierto o de falso en todo esto? En seguida te lo contamos.

Comenzaremos primero descomponiendo el concepto. La RAE define el «carbón» como: «sustancia fósil, dura, bituminosa, de color oscuro o casi negro, que resulta de la descomposición lenta de materia leñosa.» Y de la palabra «activado» podemos definir su acción, «activar«, como: «hacer que un proceso sea o parezca más vivo.» Así que podríamos decir que el carbón activado es un material vegetal oscuro obtenido por descomposición al cual se le mantiene vivo de alguna forma. Suena un poco raro, pero sigamos más adelante para ver a dónde llegamos.

Si vamos al origen de ese carbón diremos que es vegetal, obtenido a partir de la descomposición de plantas, tradicionalmente se utiliza nuez, madera o coco. Éste es sometido a un proceso químico, físico o de vapor, para que se active. Volviéndose un material poroso y aumentado así su capacidad de absorber otras partículas o materiales. Su uso tradicional ha sido para: la extracción de metales pesados, la purificación del agua potable, en algunos casos de intoxicación, para el tratamiento de aguas residuales, en filtros de purificación y máscaras antigás, e incluso para el control de las emisiones de gases de los automóviles, entre otras funciones. Ahora vamos a ver un poco más en detalle sus funciones y propiedades.

Desde un punto de vista médico el carbón activo ayuda para tratar casos de envenenamiento y sobredosis por ingestión oral. Previene la absorción de sustancias tóxicas en el estómago y la eliminación de metales pesados. Un mal uso de esta sustancia o una ingestión excesiva puede producir problemas para la salud. Ya que el carbón activado no distingue entre sustancias perjudiciales y beneficiosas. Con la consiguiente pérdida de minerales que nuestro cuerpo necesita. Así que recomendamos que si lo queréis usar sigáis siempre las recomendaciones de un profesional en la materia.

Por otro lado, desde un punto de vista culinario, añadir carbón activado a la comida, es cuanto menos peligroso. Ya que puede afectar de forma negativa a la absorción los nutrientes que estamos ingiriendo. No lo recomendamos, aunque estéticamente quede «guay» comer alimentos «ennegrecidos». Las modas culinarias a veces pueden ser más dañinas que otra cosa.

En cosmética, sin embargo, el carbón activo es utilizado como ingrediente en mascarillas purificantes y desintoxicantes, en productos exfoliantes (para eliminar impurezas y contaminantes), como colorante en jabones y en productos para maquillajes (máscaras de pestañas, sombres de ojos, eyeliners, etc).

Así que, si realmente no estas envenenado, no has sufrido una sobredosis, no estás bajo algún tratamiento que requiera ayuda para eliminar sus toxinas o no necesitas hacer agua potable, te recomendamos el carbón activo para hacer tu cosmética natural casera. Es un buen complemento para tus mascarillas, ya que ayuda a limpiar mejor los poros de tu piel y controlar la grasa de la piel. Y puedes usarlo a pequeñas dosis en tu pasta de dientes casera, pero siempre con precaución, ya que en exceso (al igual que pasa con el bicarbonato) puede ir en detrimento del esmalte dental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*