ALIMENTACIÓN SIN RESIDUOS

Sin duda alguna si en algo se ha vuelto la industria loca llenando nuestra vida de plástico, ha sido mediante los productos alimenticios. No es raro ya para nadie entrar al supermercado y encontrar todo envuelto el bandejas con plástico. Pero hemos llegado a sobrepasar unos límites que carecen de sentido. ¿Frutas y verduras envueltas en plásticos por unidades o grupos? Es el colmo. ¿Dónde ha quedado la compra al peso de frutas y verduras?

Pero esto sólo es una parte de todo. Si que es bastante exagerado, pero no es lo único en lo que podemos hacer cambios. Así que vamos a darte algunos consejos para hacer realmente una alimentación sin residuos.

El primer paso que os recomendamos es abrir vuestra despensa en casa y ver todo lo que tenéis envasado en plástico. Busca botes de vidrio reciclados o compra algunos si te hacen falta y cambia todo de envase. Una vez que tengas tu despensa organizada con botes lo verás todo desde otra perspectiva y será más fácil ir haciendo cambios. Además, los productos en envases de vidrio se conservan mejor y duran más ya que hay menos posibilidades de que les entre aire o bichitos.

Lo más básico en nuestra alimentación son las frutas y verduras. Si ves que en el supermercado donde compras todo está envuelto y no hay opción de comprar al peso, lo mejor que puedes hacer es cambiar tus hábitos de compra. Ve al mercado tradicional de toda la vida, que por suerte aún quedan en muchas ciudades y pueblos. También están los mercadillos ecológicos los fines de semana. Y fruterías de toda la vida, que incluso ya las hay ecológicas. Lleva tus propias bolsas de tela para meter lo que quieras comprar, o bien una cesta donde puedas meterlo todo. No es difícil, y además no suelen poner problemas si llevas tus propias bolsas de tela o cestas para la compra.

Si comes carne y pescado, nuestra recomendación es la misma. Deja de comprar productos envasados en el supermercado, que además si lees las etiquetas no son los más recomendables. Y vuelve a la carnicería y la pescadería de la toda la vida. Puedes incluso ir con tus propios tuppers para que te pongan lo que compras. No suelen ponerte muchos problemas. Sin embargo, no pasa lo mismo con las grandes superficies; aunque tengan charcutería, carnicería y pescadería, tienen unas normas más estrictas con el tema de envasado y tienen que poner las cosas en sus plásticos y envases.

En cuanto a los cereales, las legumbres, frutos secos, semillas, especias, harinas, etc. también hay tiendas pequeñas de venta a granel donde podemos encontrar estos productos. Cada día además hay más opciones. Puedes comprar con tus propios envases y bolsas una gran variedad de productos.

El resto de productos que sueles comprar, intenta hacerlo en envases de vidrio, que luego puedes reutilizar. Entre plástico, bricks y latas elige siempre vidrio. Es más fácil que puedas reutilizar ese envase que los otros. Puede que algunos productos te salgan un poco más caros, pero piensa que es más por el envase en el que vienen y que luego lo podrás reutilizar para muchas cosas.

Volver a comprar en el mercado y los pequeños comercios de toda la vida es mucho más sostenible. Si que es cierto que los grandes supermercados son más cómodos porque puedes tener todo en el mismo sitio, pero también hay que pensar que no todo es cuestión de comodidad. Tenemos que ser más prácticos e inteligentes. Y sobre todo no dejarnos arrastrar por la masa.

También hay que recordar que nos hemos mal acostumbrado a comprar muchos alimentos ya precocinados y preparados. Volver a retomar hábitos culinarios, como el simple hecho de picar tu mismo las verduras para una sopa, enriquecerá no sólo tu alimentación, sino también tu vida.

Hacer una alimentación sin residuos consiste más en comprar de forma inteligente y eficaz, y comprar sólo las cantidades y productos que realmente necesitas. Los alimentos básicos de tu dieta están siempre a tu alcance de una forma sostenible, sólo tienes que encontrar la forma de verlo. Ve paso a paso. Organiza tu día de compra una vez a la semana o en varios días. Haz una lista de la compra con lo que realmente necesitas. Si tienes poco tiempo, programa tus comidas de la semana, así será también más fácil hacer la compra.