HÁBITOS AL COMER – HÁBITOS ALIMENTACIÓN

Punto 3. ¿Te has fijado alguna vez cómo son tus hábitos al comer? ¿Cómo es tu forma de masticar? ¿Cuánto tiempo tardas en comer? Este punto es muy importante para el proceso digestivo y absortivo de nutrientes.

Continuamos con el tema que empezamos en la publicación “nuevos hábitos en tu alimentación».

Lo más importante de todo es relajarte antes de cada comida. Un simple gesto como este ayuda a reducir la ansiedad y entonces comerás menos; también favorece la salud del hígado, del páncreas y los intestinos. Si hay estrés, éste favorece los procesos de fermentación y la acumulación de residuos tóxicos.

Al mismo tiempo relajarte antes de cada comida juega un papel muy importante en lo que se conoce como el “hambre emocional”. Cuando no eres feliz o pasas por momentos difíciles, la comida puede convertirse sin darte cuenta en una forma de evadirte de esos problemas para intentar sentirte mejor. Pero a largo plazo el efecto es el contrario.

El objetivo de comer es sencillo: obtener los nutrientes para alimentar tus sistemas biológicos, eso es todo. Cualquier exceso de comida es un intento de rellenar un vacío emocional, la clave es no comer más de la cuenta y buscar soluciones a los problemas.

Come sentado y sin prisas, y también puedes comer en compañía, para que te sientas mejor y con menos estrés.

Mastica despacio, y come pequeños bocados. Observa como es tu forma de comer, hazlo de una forma consciente. El proceso de masticación de los alimentos es muy importante ya que es la primera fase del proceso digestivo. Recuerda siempre que la digestión comienzo en la boca, con la masticación y la saliva.

Evita picar entre horas, saciarte demasiado antes de comer no hará que comas menos.

Empieza las comidas con alimentos crudos (ensaladas o acompañamientos) es importante porque activan las enzimas digestivas, haciendo que la digestión sea mejor y más eficaz.

Otra recomendación sería no abusar de beber agua beber durante las comidas. Introduciendo líquidos con los alimentos provocamos menor masticación y menor salivación (primera fase de digestión); las bebidas diluyen los jugos gástricos; y como consecuencia la digestión es más lenta y pesada. Puedes tomar una infusión digestiva y relajante después de comer.

Es importante que respetes los horarios destinados a las comidas. No saltarte ninguna comida principal también, ya que tendrás más hambre en la siguiente.

Utiliza si quieres platos pequeños,  puede ayudarte a no comer demasiado. Al mismo tiempo sirve en tu plato lo que vas a comer y retira la fuente de la mesa.

Todos esto son sencillos trucos que ya sabes pero que olvidas con frecuencia, recuérdalos todos los días puede ayudarte a crear nuevos hábitos y no volver a caer en las prisas y malas costumbres.