HALLOWEEN ZERO WASTE

La llegada de festividades siempre supone una alegría ya que es tiempo para salir de la rutina, hacer algo diferente y disfrutar de tiempo con la familia y los amigos. Halloween es una festividad que hemos importado de otro continente. Pero sea como fuere, lo que está claro es que te gusta la fiesta, divertirte y, por qué no,  un buen y original disfraz. Estas situaciones además, suelen venir acompañadas de gastos con los que no contamos y sus consecuentes residuos generados. Así que quiero proponerte que este año seas más cuidadoso, no solo con tu bolsillo, sino también con el medio ambiente y los residuos que generas.

Primero de todo. La comida. En esta fiesta son tradicionales los snacks y los caramelos. Te propongo que este año prepares tus snacks en casa. Ricas galletas de monstruitos y originales platos terroríficos. Hacer galletas puedes ser más fácil de lo que piensas y todos los ingredientes que necesitas los puedes comprar en tiendas a granel. Así solo compras justo la cantidad que necesitas para tu receta y evitas al mismo tiempo el desperdicio de alimentos.

Por otro lado, hacer tus platos de snacks o picoteo caseros puede ser muy divertido y tiempo compartido con familia (tus hijos si los tienes) o con amigos. Ahora tenemos calabaza, remolacha, zanahorias, con colores que van muy bien con un plato terrorífico. Puedes hacer untables caseros con estas verduras para picar. Y mezclar con otros alimentos, haciendo todas las creaciones que quieras. Imaginación al poder.

Los caramelos son otro atractivo de estas fiestas, sobre todo para los niños. Por suerte aún existen tiendas de toda la vida que venden caramelos y frutas secas o escarchadas al peso. Puede quedar una mesa muy bonita y original con tus caramelos a granel.

Y no hay una buena mesa sin una buena decoración temática. Hacer tus propios adornos, sobre todo si hay niños en casa, puede ser una forma bonita de pasar tiempo en familia. Hacer guirnaldas, fantasmillas o murciélagos. Decorar calabazas de verdad, si te atreves, puede ser un reto.

Y la parte sin duda más creativa es el disfraz. Puede pensarse que es más fácil comprar uno ya hecho, pero no os lo recomiendo. Los trajes que compramos son en su mayor parte de plástico, se acaban rompiendo y no nos sirven de una año para otro. Es mejor potenciar tu creatividad y hacerte uno casero. Es fácil y divertido, puedes usar materiales reciclados que en otro momento consideras basura, pero ahora son una oportunidad de crear algo.