SUBIR TUS DEFENSAS

Existen muchas formas de ayudar a tu sistema inmune en esta época del año y la mejor de todas siempre es tener un estilo de vida y una alimentación saludables. Consumir productos de temporada también ayuda, ya que la Naturaleza es sabia y nos da en cada época del año lo que nuestro cuerpo necesita. En algunos casos la suplementación con equinácea, vitamina C u otras plantas amigas puede ayudar. Pero hoy no quiero hablarte de eso. Hoy quiero hablarte de tu alimentación y de cómo puedes ayudar a tu sistema inmune comiendo ricos alimentos de temporada.

Primero de todo tienes que saber que alimentos de temporada tenemos en otoño. Ahora es el momento de las calabazas, comienzan a aparecer nuevamente las verduras de hoja verde, las coles, coliflores, el brócoli, las acelgas, las alcachofas, las espinacas, los boniatos. Dejamos atrás los tomates, las berenjenas, los pepinos, el calabacín. Siguen con nosotros las cebollas, los puerros, las zanahorias, las lechugas. Y si vamos con las frutas comienza la temporada de los mangos, el aguacate, la chirimoya, las manzanas, las peras, las uvas, los plátanos, los frutos rojos, las naranjas, las mandarinas, los membrillos. Dejamos atrás la sandía, el melón, las fresas.

Tus hábitos de cocina tienen que cambiar también. Ya no es el tiempo ni el momento para comidas frías, como ensaladas, llega el momento de pasar a los platos de cuchara, a la comida más calentita para entonar el cuerpo con el frío. Alimentos cálidos que ayuden a tu cuerpo a mantener su energía de cara al invierno. Sopas, cremas de verduras, legumbres, etc, son la mejor elección.

En este momento tienes que subir tus defensas y para ellos es importante el consumo de alimentos ricos en fibra y con alto contenido energético, como el caso de las verduras de hoja verde y de las legumbres. La fibra de cereales integrales, de las legumbres y de las verduras ayudará a que tu flora bacteriana esté fuerte y con ello tu barrera de defensa se mantenga activa.

Al mismo tiempo el consumo de alimentos ricos en vitamina c son la mejor opción, como es el caso de las coles, los repollos, el brócoli, el perejil, y frutas como las naranjas, las mandarinas y los frutos rojos. Ricos además también en antioxidantes que fortalecen tu salud y previenen el envejecimiento.  Algunos alimentos fermentados como yogures, quesos, kéfir, chucrut, etc, puede también contribuir a que tus bacterias intestinales estén más cuidadas. Y un ingrediente tradicional de nuestra cocina como es el ajo tampoco puede faltar, es un antibiótico natural, ayuda a la digestión y es un antioxidante muy bueno. Tampoco podemos olvidar los alimentos ricos en omega 3, que son grandes antiinflamatorios, como los pescados azules, las semillas y los frutos secos.

En definitiva, llevar una buena alimentación que nos ayude a cuidar la flora intestinal, a tener el aporte de vitaminas y antioxidantes necesarios, así como una alimentación antiinflamatoria serán la clave para mantener nuestra salud y fortalecernos de cara al invierno. Si tienes dudas siempre puedes venir a vernos o pedir una cita de nutrición.